Impresiones de un científico bahiense desde Tokio

Puede verse la página el curriculum vitae actualizado al año 2005 en http://compbio.iupui.edu/arielfernandez/

From: Dr. Ariel Fernández, Ph.D. (Chicago University, USA)
Sent: Miércoles 22 de Mayo de 2002 02:59 AM
Tan querido Profesor De Lucia:

Me emociona ver lo bien diagramada que está su pagina web. Es un gusto, y me retrotrae a una dimensión casi esfumada ya de mi país.
Pronto partiré hacia el Japon por 3 meses. ¿Se le ocurre algo vinculado a sus actividades tangueras en que yo puedo contribuir desde alli?
Lo saluda efusivamente su amigo de siempre,                                                         
Ariel Fernandez                                      

 

    Ariel Fernandez is a Professor at Indiana University School of Informatics and at the     Center for Computational Biology and Bioinformatics (2003-). He also holds an     Adjunct Professorship at Indiana University School of  Medicine, in the Department     of Biochemistry and Molecular Biology and has been a consultant for     Eli Lilly Corporation since 2003. In addition, he is an Adjunct Professor at the     University of  Chicago.

     El doctor Ariel Fernández, nativo de Bahía Blanca, es un eminente científico      argentino que investiga sobre modelos matemáticos para la explicitación de la      estructura cuaternaria de las proteínas. Es invitado con frecuencia a dictar cursos en      Gran Bretaña (Universidad de Cambridge), en Alemania (Universidad de Munich) y      en otros países. En mayo de 2002 se encontraba como profesor visitante en la      Universidad de Osaka, Japón.

 Querido Ariel:
Nos gustaría que nos hagas llegar tus impresiones acerca de Japón, y en particular
que nos informes acerca de la vigencia que tiene allí el tango en la actualidad.
Afectuosamente,
Conrado

From: Dr. Ariel Fernández, Ph.D. (Tokio, Japón)
Sent: Domingo 16 de Junio de 2002 11:33 AM

Queridos Nora y Conrado,

Esta vez les escribo realmente desde muy lejos: Japón. Realmente extraño nuestras tan agradables conversaciones. Aunque la gente aqui es extremadamente amable, no puedo dejar de sentirme un poco solo.
Llevo aqui dos semanas y ya vi en TV 3 programas de tango. La ultima moda es parejas que bailan tango, cada vez más jovenes. Chicos de 12-14 años vestidos de compadritos, con trajes con el ribete blanco, y nenas de 10-12 años extremadamente maquilladas y con medias caladas negras.
Tambien se ven adultos, pero el énfasis reside en comenzar a los 5-6 años, un poco como en la escuela Suzuki de violín, que produce pequeños fenómenos, como la violinista Midori, que a los 9 años tocaba impecablemente -o más bien implacablemente- los caprichos de Paganini...
Los pibes bailan el tango como una mezcla de vals y artes marciales, con resultados bastante extraños para nosotros, aunque interesantes. Hay escuelas en Tokyo y Osaka, y los padres llevan sus hijos con gran ilusión. También se cultiva mucho la guitarra clásica, quizá como en ningún otro país del mundo. Eso confirma lo que decía mi abuelo, Vito Stigliano, que era guitarrista.
¿Cómo andan ustedes? Seguramente de reuniones y deleites culinarios. Yo empecé a tomarle el gusto a las rayas bebe, el fugu, las galletitas de arroz con harina de pescado, el pescado crudo y otras delicadezas de la cocina nipona.
No quisiera entrar en disquisiciones sobre nuestro país, Argentina es una vieja foto descolorida.
Aunque el Japon parezca occidentalizado -de hecho casi todo occidente es hoy por hoy "Made in Japan"- no deja de ser parte de Asia, es decir tiene ese elemento inescrutable para nosotros: esa expresion hierática de gigantescas multitudes que pueden ser chillonas o sobrias, o ambas cosas.
Extrañamente todo o casi todo parece provenir de estas islitas pedregosas hacinadas como los millones de circuitos de un chip de computadora. Pensemos: Sanyo, Sony, Panasonic, Mitsubishi, Honda, Toyota, Toshiba, Fuji, Nikon, Cannon, Pentax, Astroboy, el leoncito Kimba, las tortugas Ninja, Godzilla, el cine catástrofe, monstruos de utilería, judo, karate, sumo, Banco Sumitomo, diseño, ikebana, origami, harakiri, budismo Zen, ropa minimalista, el sushi ...
Yo hacia 10 años que no lo visitaba y, como otras naciones altamente desarrolladas, cambió notablemente: Se ha embarcado en un plan de obras públicas y de infraestructura verdaderamente tan descomunales y futuristas que parece ubicarse en el siglo 23.
En muchos sentidos las metrópolis japonesas se han vuelto casi ciencia ficción, recreando la atmósfera de la película "Blade Runner": combinan la escualidez de calles estrechas y hacinadas, llenas de colores chillones, millones de pancartas, locales de pachinko (una suerte de bingo) y multitudes impasibles, con majestuosas obras monumentales y futuristas a nivel extremo.
La estacion central de trenes de Kyoto, con su atrio de vidrio de 10 pisos de altura, es la estuctura más impresionante imaginable. Hace aparecer a Grand Central Station de New York casi como una estación de pueblo. Su escala es tal que en fotos parece una estructura creada en los laboratorios de Hollywood.
Ni qué decir del centro Umeda en Osaka: dos torres monumentales unidas por un anillo en la parte superior que parecen las torres de lanzamiento de un cohete, aunque en realidad son un centro comercial.
En fin, esta semana debo disertar en el Japanese Atomic Research Institute (invitado por Nobuhiro y Mitchiko Go) y tendré seguramente más cosas para describir.
Les envio un gran cariño. Siempre los recuerdo, y recuerdo nuestras adorables tertulias domingueras y culinarias.
                                                                                                                  
                                                                                                                                                                       Ariel
                                                             Volver a Cartas y Respuestas 
                                                              Volver a la Página Principal