Viaje al Corazón del Tango

Ricardo Ostuni, Viaje al corazón del tango, Buenos Aires, Lumiere, 2000

En este libro Ricardo Ostuni presenta una recopilación de los artículos que ha publicado en revistas y otros medios en los que ha tratado temas dedicados a Héctor Pedro Blomberg, a Eloísa D'Herbil de Silva, al momento en que Carlos Gardel pasa del nativismo al tango, a la fecha de estreno de Mi noche triste y a la presencia de la poesía culta en las letras de tango.

Con mucha razón afirma Ostuni que Blomberg ha sido incomprensiblemente olvidado por las antologías no obstante su extraordinario aporte a nuestra música. Blomberg, con toda justicia, integra la pléyade constituída por Enrique Cadícamo, José González y Cátulo Castillo, Pascual y José María Contursi, Enrique Santos Discépolo, Celedonio Esteban Flores, Francisco García Jiménez, Alfredo Lepera, Homero Manzi y Manuel Romero.

Blomberg fue uno de los primeros poetas cultos que se acercaron al tango y a otras expresiones de la música popular, habiendo compuesto treinta y siete piezas (ennumeradas por Ostuni en las páginas 53 y 54 del libro comentado): 19 valses (Abandonada, Almas viajeras, Bailecito del sur, Blanco y celeste, El sauce, El vendedor de calandrias, Enamorada, La bordadora de San Telmo, La canción de Amalia, La guitarrera de San Nicolás, La hija del mazorquero, La india Isabel, La pulpera de Santa Lucía, Los jazmines de San Ignacio, No quiero ni verte, Novia del mar, Santa Rosa de Lima, Santos Lugares, Tirana unitaria), 8 milongas (Adiós a Gabino Ezeiza, Barrio viejo del 80, El boyero de Lobos, El viento blanco, La china de la mazorca, La parda Balcarce, Rosa morena, Siete lágrimas), 7 tangos (Aquella noche de luna, La mazorquera de Montserrat, La que murió en París, La viajera perdida, Noche de año nuevo, Patios porteños,Violines gitanos), 2 canciones (Lamento araucano, Los cantores del Yeruá) y la marcha A Boquerón.

Treinta y tres de esas composiciones llevan música de Enrique Maciel, excelente guitarrista y acompañante de Ignacio Corsini quien las popularizó. Gran parte de las poesías de Blomberg están ambientadas en la época rosista a la que le dio un tono romántico, original enfoque por tratarse de un período denostado por la historiografía liberal que sólo escribía sobre sus aspectos negativos.

La baronesa Eloísa D'Herbil de Silva, fue una pianista y compositora de música culta nacida en Cuba en 1852 que en 1868 llegó a Buenos Aires donde vivió por setenta y cinco años, lo que la acercó a nuestra música. Compuso los tangos Che, no calotiés, La multa, El güeco, Y a mí qué?, Que sí que no, Por tus ojos y Yo soy la rubia.

La multa lleva letra del poeta Nicolás Granada y fue compuesto en referencia al edicto policial que penalizaba con 50 nacionales a quien piropease a una mujer en la calle, tema tratado también por Angel Villoldo en Cuidado con los 50. Yo soy la rubia es una réplica a La morocha.

Afirma Ostuni que Eloísa D'Herbil de Silva "se ubica no sólo como una de las buenas compositoras de la época fundacional del tango, sino como la primera dama de la aristocracia que venció la prohibición del tango en su medio social". Ostuni reafirma la tesis de que el tango no tuvo su etapa de música prohibida sino que su rechazo fue hacia el hombre orillero y su ambiente.

Como bien dice Ostuni, "Gardel es el tango mismo. Sin embargo, de modo paradójico, ni Gardel nació al arte con el tango, ni el tango nació con Gardel". La historia artística documentada de Gardel comienza en 1912, año en que firma un contrato con la empresa Columbia para grabar sus primeras canciones criollas, de cuya música es autor: La mañanita, Me dejaste, Pobre flor, La mariposa, El almohadón, Sos mi tirador plateado, Mi china cabrera, A mi madre, El sueño (estilos), Mi madre querida (vidalita), Es en vano, Brisas de la tarde (canciones), Yo sé hacer (cifra) y A Mitre (vals).

En 1915, en el cabaret Royal de Montevideo, Gardel conoció a Pascual Contursi, autor de la letra de los cuatro primeros tangos que grabó: Mi noche triste, Flor de fango, De vuelta al bulín e Ivette. "No es aventurado suponer -dice Ostuni- que Gardel haya estrenado Mi noche triste el 3 de enero de 1917, fecha en la que los periódicos La Prensa y El Diario publicaron la siguiente nota:

"Para esta noche, en el Teatro Esmeralda, se anuncia una función extraordinaria en beneficio de la pareja de canto Gardel-Razzano y su acompañante el guitarrista José Ricardo. Se pondrá en escena el primer acto de 'El Distinguido Ciudadano' por la compañía del Teatro Apolo, un diálogo de Cayol a cargo de Alippi y la Poli y un monólogo por Enrique Muiño…"

En El Tango en su Epoca de Música Prohibida, José Sebastián Tallón afirma que "Mi noche triste inaugura el tema repelente del canflinflero que llora abandonado por su querida prostituta". Ostuni, por su parte, considera que "a despecho de ese desafortunado juicio, ese tango es una elegía por su tono y por su tema. Contursi fijó el carácter elegíaco de su obra al concebirlo como expresión de una pena de amor".

"Nada autoriza a suponer -continúa Ostuni- que el protagonista fuese un proxeneta que lamenta el abandono de su pupila, excepto que se lo intente argumentar a partir del lunfardismo 'percanta', nombre con que los rufianes aludían a su concubina. Pero aunque así lo fuese, el canto sólo refleja la angustia de la soledad y del amor perdido, dramas que el hombre sufre simplemente por su condición de tal".

Ostuni indaga los orígenes y la evolución del tango desde una perspectiva socio-política y sostiene que "los primeros compases de los primeros tangos ya están escritos en los visibles e invisibles pentagramas de Buenos Aires". El autor concluye su ameno trabajo diciendo del tango "El tiempo es siempre su tema principal, así como la tristeza es su materia" De ahí la certidumbre que dejó escrita en un poema:

     El tango es tan antiguo como el hombre
  Nació con el primer dolor del alma
."
                     ("Treinta versos para sentir el tango")

Viaje al Corazón del Tango está sustentado en una amplia bibliografía. Constituye un relato interesante, novedoso e instructivo en el que Ricardo Ostuni ha tratado temas no conocidos o ha analizado desde otro enfoque a otros más difundidos.

                                                                                          Carlos A. Manus
                                                                                     Agosto 2001


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