Escrito hace unos años, resulta totalmente actual este comentario del doctor Eduardo Giorlandini
acerca del cambio de hora, y de la paradojal percepción del tiempo que vivimos los argentinos.

El que atrasó el reloj


Por el doctor Eduardo Giorlandini

"El tiempo es solo tardanza
de lo que está por venir".
(De una payada).

Por disposición oficial, los argentinos, otra vez atrasamos el reloj. Ahora, como en ocasiones anteriores, se trata de un mejor aprovechamiento de la luz solar, con diversos fines y relacionados, en particular, con el desenvolvimiento económico -como el vinculado con el ahorro de energía-, como así "para recuperar la hora que habíamos perdido" (!).
A poco que entramos en la reflexión sobre el tema, a los de la "generación intermedia" nos viene a la memoria la letra tanguera de Enrique Cadícamo "El que Atrasó el Reloj".
"Cambalache", de Discepolín, ha estado más en el comentario público. Pero el tango "El que Atrasó el Reloj" -que no tiene el sabor amargo de aquel y además de lunfardesco es humorístico- exhibe un sentido moral y merece un recuerdo.
Le canta el personaje de esta letra a su hermano Pepino:

"Metafóricamente,
es esta mi opinión:
vos sos, sencillamente,
el que atrasó el reloj."
Es la condenación de la abulia, la pereza o el adormecimiento que aleja cuerpo y alma del trabajo:

"Vamos, Ñato...
Levantáte, porque estallo.
Ya pasó el 1° 'e Mayo
y se te acabó el feriao...
¡Guarda...
que te agarra el porvenir!...

No se trata de la exégesis del proceso productivo, a no ser que atrasando el reloj mejoremos las condiciones, de modo notorio. Festivamente, es, en sentido figurado, un convite, un diagnóstico y un anuncio de lo que puede pasar.

"Ya se acabó el reparto 'e salvavidas...
Pescá la onda: se acabó la sopa...
A ver si cobrás un poco 'e impulso,
pa' que esta vida de Upa no se alargue...
Ya estoy cansado de llevarte a pulso,
buscáte un changador pa' que te cargue."

En fin, el reloj es un símbolo relacionado con el ocio y el trabajo. Pero, en lunfardo, se lo llama "bobo", porque trabaja todo el día y no cobra. Empero, aunque los días sean breves, los minutos son muy largos, en esta instancia argentina.

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