Chamuyando tangos
por el doctor Eduardo Giorlandini

Los Mareados


"Los Mareados" es un tango que se hizo en dos largos tiempos, pues la música fue realizada por Juan Carlos Cobián, según señala Eduardo Romano, entre 1915 y 1923, y entonces llevaba por título "Los Dopados", grabado por Osvaldo Fresedo y por el dúo de Agesilao Ferrazzano (violinista) y Juan Carlos Cobián (pianista). Opina Romano: "Hasta ese momento su éxito fue relativo, pero eso cambió a partir de 1942, año en que, a pedido de A. Troilo, Cadícamo le agregó letra".
Recuerda José Gobello que en 1942, el 15 de junio, fue grabado por "Pichuco" (Troilo) y Fiorentino. Lo reafirma el mismo Romano, agregando que se grabó en el sello "Víctor" y más tarde lo registró Osmar Maderna con la voz de Adolfo Rivas, en el mismo sello (marzo de 1951); Héctor Pacheco con la orquesta de Carlos García, en "Odeón" (1960); Edmundo Rivero con orquesta dirigida por Mario Demarco, en "Philips" (1968); "Tango 5" (conjunto vocal), en sello "Phonogram" (1969); Susana Rinaldi con conjunto dirigido por Juan C. Cuacci y Julián Plaza, en ello "Trova" (1976); Aída Denis acompañada por orquesta, la de Alberto Di Paulo, en "Embassy" (1977); y Floreal Ruiz con la orquesta de Osvaldo Requena, en "Microfón", entre otros.

La letra
Los versos de "Los Mareados", escritos por Enrique Cadícamo, en la transcripción que hace Gobello, son los que siguen:

"Rara...
como encendida
te hallé bebiendo
linda y fatal...
Bebías
y en el fragor del champán,
loca, reías por no llorar...
Pena
me dio encontrarte
pues al mirarte
yo vi brillar
tus ojos
con un eléctrico ardor,
tus bellos ojos que tanto adoré...

Esta noche, amiga mía,
el alcohol nos ha embriagado...
¡Qué me importa que se rían
y nos llamen los mareados!...
Cada cual tiene sus penas
y nosotros las tenemos...
Esta noche beberemos
porque ya no volveremos
a vernos más...

Hoy vas a entrar en mi pasado,
en el pasado de mi vida...
Tres cosas lleva mi alma herida:
amor...pesar...dolor...
Hoy vas a entrar en mi pasado
y hoy nuevas sendas tomaremos...
¡Qué grande ha sido nuestro amor!...
Y, sin embargo, ¡ay!,
mirá lo que quedó...".


Revolviendo el guiso quemado en la olla
Sin perjuicio de lo expuesto y bien documentado, en algunas fuentes se descubre que el primer título del tango fue "En mi Pasado" y que, como se ha señalado, Troilo lo hizo famoso con la voz de Francisco Fiorentino con el título "Los Mareados"; y asimismo que coautores de la letra son Raúl Doblas y Alberto T. Weisbach, además de Cadícamo.
Y sucede que en 1922, luego de haberse iniciado el tiempo de "los años locos", Weisbach y Doblas escribieron el sainete "Los Dopados", donde se toca el tango "Clarita", con música de Juan Carlos Cobián, cuya letra dice:

"Pobre piba, entre dos copas
tus amores han logrado:
triste hazaña de un dopado
que hoy festeja el cabaret.
Ya no sufres, ya no sientes.
El champán mató tu almita
y en tu pecho no palpitan
ni nostalgias ni tristezas
por lo que fue".

Esto sucedió un año después de que Weisbach hiciera con Samuel Linning el sainete Delikatessen Hause, en el que incluyó el tango "Milonguita".
Alguna autoridad habrán tenido estos autores para "intervenir" en la letra de "Los Mareados", en la última versión conocida, aunque sea a la distancia, aportando sustancia argumental, porque murió el 25 de septiembre de 1929, mucho antes de la letra requerida por Troilo. Weisbach está ligado a José González Castillo, nada menos que con la obra Los dientes del perro. Gobello anota en su Crónica general del tango que: "En 1942 Troilo difundió 'Los Dopados' -compuesto en 1922 para el sainete homónimo de Raúl Doblas y Alberto T. Weisbach-, con nueva letra, de Cadícamo, y rebautizado 'Los Mareados'". Y agrega en una posterior nota, con respecto a "Los Dopados": "Letra de Raúl Doblas y Alberto T. Weisbach, música de Juan Carlos Cobián, estrenado en la pieza homónima que el 4 de mayo de 1922 se presentó en el teatro 'Porteño'".

El eufemismo del tango
Lo que pudo haber sido consumo de fármacos o sustancias estimulantes la letra informó sobre la ingesta de champán, tan presente en las letras gotaneras. Más cercano a la verdad habría sido el título "Los Encurdelados", pero... respetemos las buenas intenciones, que en ocasiones cuentan más que la verdad; al fin de cuentas, en el proceso a Cristo, cuando se le pregunta qué es la verdad, Jesús no contesta...no le da bola a quien interroga. Después de todo, ninguna verdad le quitará encanto al tango.
Y la verdad comunica que en otros tiempos se consumía ajenjo, considerado veneno, por lo cual las autoridades prohibieron su venta en los almacenes y despachos de bebidas, dado el alcoholismo existente en la ciudad de Buenos Aires y acerca de lo que hay una larga historia. Sin embargo, no había ley que sancionara penalmente la ingesta de drogas, como la cocaína, la morfina y el opio; hubo tiempo en que el bicloruro mercúrico se usaba para el suicidio. Tangos y milongas dan cuenta de esto, en los versos y hasta en los títulos. Expresan igualmente y de un modo bastante significativo el influjo en la sociedad argentina del tabaco y del alcohol; la literatura lunfarda va un poco más allá todavía y es más rica en el vocabulario específico, el de las drogas que habrían de prohibirse con el tiempo.
Así y todo a la etapa de gran consumo de alcohol sucede la del consumo incipiente de ciertas drogas, particularmente las ya citadas líneas arriba, muy limitado y solo respecto a quienes tenían recursos, dado el alto costo.

El verbo dopar
Los académicos del idioma español aceptaron que "dopar" deriva del inglés to dope, "drogar", pero lo limitan al orbe de los deportes: "Administrar fármacos o sustancias estimulantes para potencias artificialmente el rendimiento." Se trata del doping en el deporte.
En el lunfardo la sinonimia informa acerca de las siguientes voces: falopado, fajado, amasijado, pichicateado y otras en desuso y menos usuales que las mencionadas; alrededor de ellas existen innumerables voces, para designar sujetos, objetos, sustancias y situaciones, generalmente alejados de las letras tangueras -no así tanto de la poesía lunfarda- entre las que todavía se cantan y difunden como "Tiempos Viejos" y "Corrientes y Esmeralda".

 

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