Carlos Di Sarli

               EL ÚLTIMO BAILE (Fragmento)

            Lo vi llegar en su coche;
            lo noté desmejorado.
             Preguntó dónde era el club
            y le dije: "Allí, a unos pasos".
            Al sacar los cigarrillos
            vi que temblaban sus manos.
            Me miró como diciendo:
            "¡De ésta sí que no me salvo!"
            .............................................
            Al finalizar la vuelta
            estaba muy fatigado.
            Le trajeron un calmante
            y se ocultó tras el palco.
            Después salimos afuera
            y tratamos de animarlo.
            Dijo: "¡El baile lo termino!,
            tengan paciencia, muchachos...
            Y al cerrar con "Bahía Blanca"
            y "Organito de la tarde",
            así un "milonguero viejo"
            ¡tocó en su último baile...!

                                              Arturo Gallucci

 

LA HISTORIA
"La historia de la familia Di Sarli es la búsqueda constante de la Cruz del Sur, que el cabeza de familia formalizó desde su desventura europea y la necesidad espiritual de calmar penas para inaugurar las instancias de una nueva felicidad.
Don Miguel Di Sarli es italiano. Tiene tres hijos, cuando enviuda. Lo que la muerte le arrebata en crueldad, la vida le
abre en promisión, y el hombre emprende viaje hacia el Río de la Plata.

"Primeramente, don Miguel Di Sarli recala en Uruguay, con sus hijos Ana, María y Antonio. Allá el mundo interior resurge de sus cenizas. El italiano ama de nuevo y quiere vivir. Se casa entonces con Serafina Russomano, una dulce muchacha musical, hermana del tenor Tito Russomano.
La nueva pareja explaya el apellido Di Sarli (...) nacen cuatro vástagos; José, Miguel, Nicolás y Domingo."
.

EN BAHIA BLANCA
Al finalizar la primera guerra mundial, Bahía Blanca, ciudad de casitas bajas, no le había dado cabida al tango. Esta era la ciudad donde iba a transcurrir un nuevo capítulo en la vida de los Di Sarli.
"En la calle San Martín 44, papá Di Sarli Instala una armería. El negocio se torna próspero. La familia está unida. El amor está en firmeza. (...) es cuando nacen los dos últimos retoños(...) Llega primero Cayetano, el remate será Roque."
A dos cuadras del teatro Municipal, en la calle Buenos Aires (hoy Yrigoyen), había dos casas separadas por un baldío. Una era de los Di Sarli, la otra la de un amigo de Carlos, "el muchacho de al lado".

LLEGA LA MUSICA...
"Carlos y Roque toman el rumbo del piano. El futuro astro de la música popular argentina, hace los pininos en el Colegio Don Bosco, de Bahía Blanca
El primer maestro de Carlos Di Sarli fue el párroco y el ajuste lo dio, (..) Domingo, en el conservatorio. Las alternativas eran suaves y mansas, se componían de piano y armonio, sobre el cual lo instruyó también, el profesor Enrique Guzmán.
La vida se deslizaba plácidamente.(..) Para él, estudiar y tocar, era como un recogimiento místico, enfrascándose en la gimnasia de Chopin, Lizt, Beethoven y Bach.
"

...Y EL TANGO
Carlos tenía una obsesión, el piano y una meta, Buenos Aires. Se reunía, por las noches, con su vecino y demás amigos en el café Paulista, de la calle Chiclana entre O´Higgins y Colón. De allí tomaban rumbo a la zona portuaria o para los cafetines del suburbio, donde podían escuchar algunos tangos, que ejecutaban tríos compuestos por flauta, guitarra y violín. Y cuando había un piano a mano, Carlos no se hacía rogar y, olvidando al virtuoso pianista clásico (el maestro Guzmán no le permitía ni hablar de la música popular), deleitaba a los presentes con los tangos más conocidos en 1919. El baldío que juntaba sus casas, era el otro lugar de reunión donde con un fonógrafo a bocina escuchaban los discos de Eduardo Arolas y Roberto Firpo.
"Por el tiempo de los quince años (...) [el] tango comenzó a marcarle en la inspiración una vocación irrefrenable.(...)
A sus paseos, Carlos y su vecino amigo agregaban el Parque de Mayo, donde había una confitería con orquesta y donde se realizaban populares bailes y los tradicionales corsos de las flores. Algo vino a reforzar la aspiración de Calos Di Sarli, de dedicarse al tango y emprender esa aventura en Buenos Aires. Fue, en 1921, la presencia en el Teatro Municipal de la orquesta de Roberto Firpo y del dúo Gardel Razzano. Fue un espectáculo por secciones, primero el dúo y luego Firpo. La platea costaba la friolera de ¡40 centavos!. Di Sarli asistió a todas las funciones, todas las noches Tenía el privilegio del acceso gratis al escenario. Su "vecino de al lado" trabajaba de maquinista y el futuro "Señor del Tango" lo acompañaba como una estampilla.
Carlos empieza a deslizar sus manos sobre el teclado, en función del 2 por 4.
Don Miguel se reencuentra con su viejo amigo, Mario Manara, un italiano que ha hecho trabajo y plata, en el sur, (..)"
En Santa Rosa de Toay "construyó una confitería, levantó un cine y, claro, necesitaba músicos... En La Pampa aguarda a Carlos un piano eléctrico "Poppe Wills" y otro convencional
"
Dos años, entre 1916 y 1918 permaneció, el futuro Señor del Tango, acompañando películas mudas y luego encabezando las reuniones tangueras que se realizaban en la confitería.

DE VUELTA A BAHIA BLANCA
"Hacia 1919, de nuevo en Bahía Blanca, se advierte en la ciudad florecimientos tanqueros, que par Carlos se expresan en los corrillos del Café Paulista, bien céntrico (..) Los pianos nocturnales de la zona portuaria, en Ingeniero White, estaban ofrecidos a las cálidas manos de Di Sarli."

PRIMER CONJUNTO
"Y así fue como en 1919, tuvo nomás un conjunto propio, con estreno exitoso en el Café Express, de la esquina de Zelarrayán y Buenos Aires"
Como dato adicional, tuvo que llevar el piano desde su casa y éste permaneció largo tiempo, en el café, ya que la experiencia se alargó hasta 1921.
Después se trasladaron con la orquesta al Café Moka, de O´Higgins 50, completando con giras por La Pampa. Córdoba, Mendoza, San Juan y Salta.

A LA CONQUISTA DE BUENOS AIRES
En 1923, Carlos Di Sarli, intenta Buenos Aires, acompañado por su hermano, el barítono Nicolás Di Sarli. Llevaba su primer tango "Meditación" que databa de 1919, que luego tendría letra de José de Grandis.
Tiempos difíciles los que soportaba la metrópoli. Acompaña a su tío, el cantante Tito Russomano. Otro pariente, Albérico Spátola, que era un amante del tango –autor del tango "El trece"– y fue posteriormente Director de la Banda de la Policía de Buenos Aires, lo conectó con Anselmo Aieta, con quien actuó, para integrar más tarde la orquesta de Juan Pedro Castillo. Di Sarli, luego formó en el trío de Alejandro Scarpino, acompañando en discos a Olinda Bozán.

LLEGA LA ORQUESTA DE OSVALDO FRESEDO
"´El pibe de la Paternal´, pisaba fuerte y tenía, además, orquesta propia dispuesta a inaugurar el Teatro Fénix de Flores, poniéndola a cargo del pianista bahiense, recién conocido, a quien el barrio, sin duda, le era propicio. Por entonces el triunfo asoma y reina, sobre todo, la amistad. Y la gratitud de Di Sarli, quien compone ¨Milonguero viejo´ para Fresedo, a tiempo que entre 1927 y 1928, Juan Maglio y José María Rizzutti, respectivamente le graban, aquella pieza que trajo fuera de la valija, para acariciarla mejor: 'Meditación' ".

UNA NUBE DEL PASADO
Luego de haber pasado con suerte esa parte de su actuación, la formación de un sexteto, su participación en distintos escenarios, cafés, cines e incluso las primeras grabaciones para el sello Víctor: "T.B.C." de Edgardo Donato y "La guitarrita" de Eduardo Arolas y que en 1929 ya son 29 las grabaciones realizadas, cuando todo parece viento en popa, el pasado vuelve a presentarse cuando en 1930, actuando en el Café "El Germinal" uno de los propietarios pretende que Di Sarli toque sin los anteojos negros, creyendo que su uso se debía a un supuesto divismo y no producto del accidente que a los trece años hizo peligrar su vida, pero que luego de la operación determinó que los anteojos negros fueran indispensables.
Ante lo que consideró un insulto, absurdo y torpe, Di Sarli abandonó el local, con la plena solidaridad de su orquesta y huyó hacia Bahía Blanca.
Aquí desarrolla su actividad en la Confitería "La Central", de Punta Alta, con una orquesta de señoritas y hace radio para LU2.

"DI SARLI ES NUESTRO MEJOR INTERPRETE DE PIANO"
De vuelta en Buenos Aires "Una noche que Di Sarli actúa en el "Embassy" de Florida y Paraguay, parece tocar mejor como nunca. Corre el año 1935. El músico troca sus enojos en música, por obra del misticismo que siempre le conmovió."
En ese año forma un cuarteto, con Juan Cambareri, en bandoneón; Alberto Saikievich, en violín y Roberto Pieri (el whitense Duilio Pierantoni) en canto, para realizar giras por el sur del país.
"[Una}... noche de 1935, hay como un nuevo hito en la historia, porque entre los asistentes a la velada se cuenta un hombre alto, de fuerte complexión, buen mozo, con misterioso aire galano. Se llama Juan Carlos Cobián, (...) El inefable autor de "La casita de mis viejos" y "Mi refugio", escucha al conocido amigo y colega, pero es probable que nunca se imaginase tanto o jamás lo oyera antes con esa mística. Es cuando,con toda la fuerza de su convicción, el aristócrata pianista, se pone de pie y exclama ´Di Sarli es nuestro mejor intérprete de piano´".

PARTICIPACIONES
– En el"Follies Bergère" en 1929, con su sexteto, secundó a Tania en el estreno del tango de Enrique Santos Discépolo "Soy un arlequín"
– En el sello Brünswick acompañó en grabaciones a Mercedes Carné, sin aparecer en las etiquetas por estar contratado por el sello Víctor.
– El sexteto de Carlos Di Sarli, actuó en secuencias de la película "Loco lindo", protagonizada por Luis Sandrini, acompañando a Ernesto Famá.
– Reemplaza en el Trío Número Uno a Juan Carlos Cobíán, cuando el pigüense, viaja a los Estados Unidos, junto a Ciriaco Ortiz y Cayetano Puglisi.
– En 1944, cuando reaparece en el "Marabú", invita a Nelly Omar, circunstancialmente presente, a cantar con su conjunto. Los temas fueron "La cumparsita" y "Mano a mano".

EN OTRAS ORQUESTAS
En 1924 con el trío que completaban Alejandro Scarpino en bandoneón y Lorenzo Olivari en violín, acompañaron a cantantes solistas en L.O.X. Radio Cultura.
En 1928 con la orquesta de Osvaldo Fresedo, en el cine Fénix.
En 1935 con Juan Cambareri y su conjunto, realizaron giras por todo el país.
En 1937, conformaron el Trío Nº 1, Cayetano Puglisi en violín, Ciriaco Ortiz en bandoneón y Carlos Di Sarli en piano, actuaron en LR1 Radio El Mundo.
En el mismo año fue pianista de la orquesta de Juan Canaro.

SU PRIMER SEXTETO
Estaba integrado por Carlos Di Sarli en el piano y dirección, José Pécora y Daniel Abramsky en violines; César Ginzo y Tito Landó en bandoneones y Adolfo Krauss en contrabajo. Fue formado en el año 1928. Con modificaciones actuaron hasta el año 1939.

SU PRIMERA ORQUESTA
Año 1939 –Piano y dirección: Carlos Di Sarli, violines: Roberto Guisado, D. Goicoechea y Adolfo Pérez; bandoneones: R.Gyanitelli, Domingo Sánchez y Alberto Mititieri, contrabajo Domingo Capurro y cantor Ignacio Murillo. Actúan en Radio El Mundo y en el Salón Imperio. En ese año Roberto Rufino reemplaza a Ignacio Murillo.

SU ÚLTIMA ORQUESTA
Fue en el año 1958. Pianista director: Carlos Di Sarli; Violines: Roberto Guisado, Elvino Vardaro. A. Rouco, Szymsia Bajour, Carlos Arnaiz, Juan Schiaffino, C. González y A. Rossi; bandoneones: F. Verdi, José Libertella, Julián Plaza, A. Marcucci y D. Sánchez; Contrabajo: A. Sciarreta; cantores: Horacio Casares y Jorge Durán; presentador: Antonio Carrizo.

SUS CANTORES
Los cantores en tiempos del sexteto, fueron por orden de participación: Santiago Devin, Ernesto Famá, Fernando Díaz, Antonio Rodríguez Lesende, Roberto Arrieta e Ignacio Murillo.
El primer cantor de la orquesta fue Roberto Rufino, a quien lo siguieron Antonio Rodríguez Lesende, Agustín Volpe, Carlos Acuña, Alberto Podestá, otra vez Roberto Rufino, nuevamente Alberto Podestá, Osvaldo Cabrera, por tercera vez Roberto Rufino, otra vez Alberto Podestá, Jorge Durán, Raúl Rosales, por cuarta vez Alberto Podestá, Osvaldo Cordó, Oscar Serpa, Mario Pomar, nuevamente Oscar Serpa, Roberto Galé, Roberto Florio, y finalmente Jorge Durán otra vez y Horacio Casares.

ADEMÁS...
Cuatro temas que había registrado Di Sarli en 1958, para el sello Philips, en el año 1960 el sello grabador reeditó, eliminando la voz de Jorge Durán, ya que se había registrado bajo el sistema play-back, y acoplando en su lugar la de Edmundo Rivero. Estos temas son: "Nubes de humo"," Dónde estás"," Por quererla así" y" Si nos queremos todavía".

"EL SEÑOR DEL TANGO"
Antonio Cantó, recuerda esa noche, promediando el año 1953, donde empezó a presentar a la orquesta de Carlos Di Sarli, cuando Arturo Gallucci, los presentó, en un baile del Flores Club. En un aparte con Gallucci, resolvieron denominarlo "Un Señor del Tango". Unas semanas después, ya en Radio El Mundo, se modificó el eslogan como se lo conoció, "El Señor del Tango" y esa emisora, desde Maipú 555 se encargó de hacerlo conocer a los cuatro puntos cardinales del país.

¿SERÁ CIERTO?
Se cuenta en el ambiente que, Carlos Di Sarli, en cierta oportunidad que no actuaba con su conjunto, colaboró, como pianista, en la orquesta de Juan D´Arienzo durante 45 días, ¿Será cierto?

PREMIOS
"Entre muchísimas distinciones se recuerda Al Disco de Oro por el extraordinario suceso de su grabación Organito de la tarde También la revista ´Cantando¨´, por ganar el ranking en 1957. Además, el 18 de enero de 1958 se le confirió el trofeo ´Cinzano´ que le entregó el gerente Domingo Corpi, al grabar ´Buenas noches, Buenos Aires´, pieza de Sebastián Piana, ganadora del certamen ´Bicentenario´de dicha empresa."

"EL COMENDADOR DEL TANGO"
Carlos Di Sarli tuvo una vida llena de dificultades, pero también grandes satisfacciones, sin contar con el incondicional apoyo de las multitudes. Cuando llegó a Buenos Aires la avioneta "El Ángel de los Niños", resolvió componer un tango que con los versos de Héctor Marcó, llevó ese título. Fue uno de los gestos de humanidad a los que el maestro nos tenía acostumbrados. Además, estaba la raíz itálica de su sangre. Donó entonces los derechos a perpetuidad de los tres últimos meses de cada año al Patronato de la Infancia de Italia, que presidía el padre Grocchi. Por eso fue condecorado con el grado de "Comendador de la Soberana Orden de la Santísima Trinidad de Villedieu de Malta y Rodas", en los salones del Club Italiano, en virtud de sus méritos filantrópicos y artísticos.

LE DEDICARON OBRAS
Son varios los temas que le fueron dedicados: "Di Sarli" (1945) de Félix Láurenz y Pedro Casella, "Adiós a Carlos Di Sarli" (1960) de José Nieto y Alberto Hilarión Acuña", Adiós, milonguero" (1960) de Arturo Gallucci y Osvaldo Tarantino, "Carlos" (1960) de Aníbal Troilo, "Sinfonía para un recuerdo" de Arturo D. Frontini y Domingo Lahourcade y "Al maestro con nostalgia" (1979) de Carlos García.

¿MUFA?
A Di Sarli se lo llamó "El Señor del Tango". Menos elogiosamente, alguno suele llamarlo "El innombrable" ¿Por qué? Por su tanto difundida como incompresible fama de "mufa". ¿Quién echó a correr ese rumor? Ben Molar en su libro Final nos aclara: "Parece mentira ¡Tan bueno que era Julio Jorge...! (nadie, por supuesto ignorará de quien se trata) y sin embargo hizo un daño irreparable. Julio Jorge no permitía que se pronunciara el nombre de Carlos delante de él."

DIJERON DE CARLOS DI SARLI:
"Acaso sean muchos los nombres fundamentales, que encierra la historia del tango. Pero es indudable que el de Carlos Di Sarli exige una inclusión irremisible dentro de la más escueta y restringida nómina que pudiera proponerse. Pianista, compositor y director de orquesta, llega a la meta de su postergada consagración (...) con una foja artística tan intensa como descollante" (Luis Adolfo Sierra, Historia de la Orquesta Típica).

"De buena ley,´Milonguero viejo´ por Carlos Di Sarli" (Osvaldo Dossier en Buenos Aires dos por cuatro, definiendo los tangos con mayor propiedad).

"Ahora hay un elevado nivel técnico, instrumental y en cuanto a todos los niveles de la orquestación, pero permanecen los estilos del ´40, ´43, ´45, ´50: Di Sarli, Troilo" (Osvaldo Pugliese, reportaje en Tango, rebeldía y nostalgia de Noemí Ulla).

"Hubo en su naturaleza de ejecutante genuinamente creador, el milonguero por excelencia, en todo cuanto señorío y sobreentendidos valores de tango ese concepto encierra. Fue artista de poderoso aliento interpretativo. Se hacía al piano bajo en influjo de cierta soledad que puso, a veces, un halo de aparente hurañez o de distancia sobre las fronteras de su presencia" (Horacio A. Ferrer, El Libro del Tango).

"Di Sarli, por ejemplo, era un compinche de los bailarines. El milonguero recibió esos códigos y no los explica, no teoriza, simplemente milonguea" (Héctor Larrea, conductor radial).

"Hoy me asombra que con recursos tan simples le haya arrancado a su orquesta un sonido tan lindo. Como Pugliese de Julio de Caro, él era una derivación de Osvaldo Fresedo. Fresedo era el único músico al que admiraba y ese sentimiento lo sintetizó en el tango que le dedicó ´Milonguero viejo´" (Julián Plaza, músico, compositor, director arreglador).

Textos consultados:
Tango nuestro
(Publiéxito S.A./El Día S.A.)
Los grandes del tango y Mujeres y hombres que hicieron el tango (Ediciones Centro Editor)
Recuerdos del señor Enrique Duca –quien es hijo del vecino de Carlos citado como "el muchacho de al lado"– 
publicados en el Nº 147 de la revista "Cantando" el 26 de enero de 1960.

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