Embajada del Lìbano
Buenos Aires

Comunicado de prensa

El 12 de julio de 2006, un grupo de Hezbollah atacó a una unidad militar israelita y capturó a dos soldados, matando a otros ocho. A raíz de esto, Israel anunció que este ataque era una declaración de guerra, responsabilizando al Líbano sobre lo sucedido.

El gobierno libanés ratificó que no estaba al tanto de este ataque, no lo ampara y tampoco se hace responsable del mismo. Pero Israel no se conformó en responder a dicho ataque, sino que declaró la guerra al Líbano, sabiendo que este último no posee la fuerza militar para afrontarla. Por otra parte, Israel está al tanto de que el gobierno democrático libanés no actúa con mala intención, sino que al contrario, sabe que el Primer Ministro del Líbano viajó a Washington y a las Naciones Unidas, con la intención de encontrar una solución por vía pacífica, a la cuestión de la Franja de Chebaa, que es tierra libanesa ocupada por Israel y también liberar a los detenidos libaneses.

Por otra parte, el gobierno libanés estaba tratando, a través de un diálogo nacional, de cumplir con las obligaciones de la Resolución 1559, en lo que se refiere al desarme de los militantes libaneses y no libaneses, y de desplegar el poder del gobierno sobre todas las tierras libanesas. Este diálogo contó con el apoyo de todos los países, incluso el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y de los Estados Unidos.

Sin embargo Israel ataca al Líbano con signos de barbarie, destruyéndolo. Israel sitió al Líbano desde tierra, mar y aire. Bombardeó el aeropuerto, los puertos de Beirut, Tiro, Sidòn, Trípoli y Jounieh, todos los puentes del país y las rutas. También bombardeó los pueblos del sur, con amenazas a los ciudadanos para que abandonaran sus casas, porque sino los mataban. Por otra parte, atacaron a contingentes de ciudadanos, dejando un saldo de centenares de muertos en las rutas, quemándose en las combis y en los autos. Así también desalojaron de sus viviendas a más de doscientas mil personas, bombardearon el faro de Beirut y las centrales de electricidad, la central telefónica y la autopista internacional.

Israel hizo todo esto, aún sabiendo que hay miles de extranjeros en el Líbano, ya que es una época de mucho turismo. El bombardeo Israelí mató a ciudadanos de Brasil, Kuwait, Alemania y Canadá. Ofrecemos nuestras condolencias a sus familias y gobiernos.

La guerra de Israel ha causado grandes pérdidas de almas, infraestructura y edificios. Todo el mundo criticó esta guerra como desproporcionada, en respuesta a lo sucedido el 12 de julio. Es un ataque que refleja el odio al pueblo libanés, que contradice todas las normas humanitarias del derecho internacional.

Hay miles de ciudadanos que están aislados en zonas a las que es imposible llegar, y que a su vez están desprovistas de agua, alimentos y medicamentos.

Agradecemos la posición del gobierno argentino en la reunión del Consejo de Seguridad, así también agradecemos la posición de la gran mayoría de los países que rechazaron este ataque israelí y lo consideraron desmedido.

Y ratificamos que estamos sufriendo las consecuencias de esta agresión, ya que hemos trabajado constantemente para promover el amor y la paz verdadera, para que reine siempre.

La guerra, la muerte y la destrucción no resuelven nada. El diálogo a través de la Naciones Unidas, es la vía correcta.

Se adjunta una traducción del 12 y 13 de julio de 2006, sobre la posición del gobierno de Líbano.

La Embajada del Líbano les hace llegar sus atentos saludos.

Buenos Aires, 17 de julio de 2006

Comunicado del Consejo de Ministros del Líbano
del 12 de julio de 2006

El gobierno libanés no estaba al tanto de lo que ocurrió en la frontera el 12 de julio, en el sur del Líbano. No asume la responsabilidad, tampoco ampara lo sucedido ni los hechos que ocurren en la frontera internacional.

Repudia enérgicamente la incursión israelí, que tiene como objetivo destruir las centrales de servicios y a los ciudadanos.

El gobierno libanés solicita una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para tratar esta incursión. Asimismo expresa su predisposición para negociar, a través de las Naciones Unidas y países amigos, encontrar una solución al conflicto, y también reflexionar sobre las causas que llevaron a la guerra.

La sesión del Consejo de Ministros del Líbano ha quedado abierta para tratar el desarrollo de los sucesos, e incita a los libaneses a conservar su unidad, su consolidación para afrontar todos los peligros a los cuales están sometidos.

 

Comunicado del Consejo de Ministros del Líbano
del 13 de julio de 2006

En base a la posición proclamada por el gobierno libanés en el día de ayer, ratificando dicha posición, y dada la persistencia de la incursión abierta israelí contra los civiles y la infraestructura del país, que dejó un saldo de mártires y heridos e importantes daños materiales y económicos, el Consejo de Ministros:

1- Deplora esta incursión, que se contradice con todas las normas, las leyes y los acuerdos internacionales. Considera que es ilegítimo que Israel encuadre esta incursión como su derecho de autodefensa, como también otras razones presentadas como causas de dicho flagelo.

2- Invoca a las almas de los mártires, a la fortaleza de los libaneses y a la solidaridad y a la unión del pueblo libanés, factores principales para afrontar la incursión israelí y preservar el consenso nacional.

3- Ratifica el compromiso del Líbano con las Resoluciones emanadas de las autoridades internacionales y se aferra a su independencia, su soberanía y a la integridad de sus tierras. También su compromiso a respetar la “Línea Azul”.

4- Convoca al Consejo de Seguridad a tomar una decisión absoluta e inmediata para el cese del fuego y para levantar el sitio en todas sus formas. Exhorta a poner fin a la incursión israelí que asesina ciudadanos inocentes y destruye infraestructura y centrales económicas. Asimismo solicita a la comunidad internacional tratar de manera urgente y completa, la crisis actual en la línea azul, sus razones y consecuencias.

5- Las operaciones de destrucción y matanza que ejerce Israel, no resuelve el problema sino que complica las cosas, lo que conlleva a una amenaza peligrosa a la paz y a la seguridad internacional, sobre todo en Medio Oriente.

6- Ratifica su responsabilidad en proteger a la patria y a los ciudadanos, y conservar su seguridad y su bienestar. Confirma su derecho y obligación a desplegar el poder del gobierno sobre todas sus tierras y ejercer su soberanía, tomando decisiones nacionales en relación a cuestiones internas y externas.

Acogió la iniciativa del Secretario General de las Naciones Unidas para enviar una delegación de alto nivel para atenuar los niveles de tensión y recuperar la estabilidad. También incitó a respetar el derecho humanitario internacional y proteger a los civiles y la infraestructura.

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