El episodio Gómez

La Convención Nacional de la Unión Cívica Radical se reunió en Tucumán en septiembre de 1956 a fin de proclamar la fórmula que sostendría en la elección presidencial, en la que resultaron elegidos Arturo Frondizi y Alejandro Gómez.

Antes de esa reunión Frondizi había confiado en la aceptación de Crisólogo Larralde para Vicepresidente pero, a último momento, éste optó por la Unión Cívica Radical del Pueblo. La candidatura le fue ofrecida a Emilio Donato Del Carril, quien no la aceptó por razones éticas: él había sido el primero en proponer la candidatura de Frondizi para Presidente y quería evitar que se pensase que lo había hecho para obtener en retribución la de Vicepresidente.

En la Convención se enfrentaron dos grupos con sendos candidatos a Vicepresidente: Héctor Noblía y Luis R. McKay, ambos antiguos correligionarios y amigos de Frondizi. McKay era el candidato in pectore de Frondizi, a quien se le atribuye haber dicho que un eventual binomio Frondizi-Noblía podría ser considerado como "la fórmula del cianuro" recordando la descalificación que se había aplicado a la de la Alianza Civil integrada por Lisandro de la Torre-Nicolás Repetto para las elecciones presidenciales de 1932.

Los dos grupos no lograban desempatar y, como salida de la galera de un mago, surgió el nombre de Alejandro Gómez como candidato de transacción. Gómez era un desconocido maestro en el pueblo de Beravebú, provincia de Santa Fe, personalidad sencilla e ingenua que nunca había ocupado posiciones partidarias ni funciones públicas.

Producido el triunfo electoral de la UCRI, se asignó como asesor de Gómez a Luis Abel Viscay Quijano, hábil intrigante quien comenzó a llenarle la cabeza con protagonismos fantasiosos. Viscay Quijano y su primo, el teniente coronel Quijano Semino, le transmitieron a Gómez uno de las tantos rumores que circulaban sobre un inminente golpe militar para derrocar a Frondizi, versión de la que se habían hecho eco Américo Ghioldi, Alfredo L. Palacios, Carlos Perette y Miguel Angel Zavala Ortiz, a quienes Gómez frecuentaba.

El Vicepresidente citó en su despacho del Senado al ministro del Interior e interino de Defensa Alfredo R. Vítolo a quien le transmitió esa versión, indicándole que, para evitar el supuesto golpe, debería formarse un gabinete de coalición integrado por dirigentes de los distintos partidos políticos, postulándose él como Presidente ante la enfermedad de Frondizi, a la sazón aquejado de un fuerte estado gripal.

Por intermedio de David Blejer, subsecretario de Interior, y de Bernardo J. Larroudé, subsecretario de Defensa, Vítolo informó a Frondizi lo que le había dicho Gómez y el Presidente, no obstante la fiebre que lo aquejaba, se trasladó de la residencia de Olivos a la Casa Rosada y convocó de inmediato a una reunión a Gómez, Vítolo y a los Secretarios Militares, general Héctor Solanas Pacheco, almirante Adolfo B. Estévez y comodoro Roberto Huerta.

Gómez ratificó la información que Vítolo le había transmitido a Frondizi. Solanas Pacheco declaró que las Fuerzas Armadas estaban al servicio y la defensa de la Constitución, las leyes y de la estabilidad de las instituciones Ante el requerimiento de que diera el nombre de su informante, el Vicepresidente se negó alegando un compromiso de honor y abandonó la reunión.

La Mesa Directiva del Comité Nacional de la UCRI solicitó la renuncia de Gómez y la cancelación de su ficha de afiliado, acusándolo de "traidor". A través de la mediación de los gobernadores Arturo Zanichelli (Córdoba) y Fernando Piragine Niveyro (Corrientes) se obtuvo la renuncia de Gómez a cambio de una carta en la que Frondizi dejaba constancia que el Vicepresidente "no era un traidor sino un hombre de bien y un honrado colaborador".

                                                                                               Carlos A. Manus
                                                                                                Marzo 11, 2002

                                        
                              El episodio Gómez - II

Con motivo de la publicación del artículo anterior, recibí una nota
del Dr. Rafael Quijano Semino que transcribo textualmente y sin comentarios.

                                                                                                Carlos A. Manus
                                                                                                     Marzo 2003
6 diciembre 2002
Estimado Lic. Carlos Manus:

He leído su comentario respecto al Episodio Gómez, y le cuento que el mismo no es del todo
exacto en lo que al Tte. Cnel. Quijano Semino se refiere.

A raiz de dicho incidente, el Tte. Cnel. pasó a disponibilidad, prisión y luego retiro. Con el transcurso de los años y por el año 1974, durante el gobierno del Tte. Gral. Perón, el Tte. Cnel. Quijano Semino fue ascendido post morten al grado de coronel.

De no haber mediado las falacias del entonces Vicepresidente que señaló a Quijano Semino como
el oficial "delator o alcahuete" (sic), Quijano Semino, a los 39 años de edad, hubiera ascendido al grado de coronel sin esperar la prisión y el paso de los años hasta conseguir el ascenso.

Con motivo de este episodio, el Vicepresidente fue retado a duelo (tal como se usaba en esa época) (sic), situación a la que no accedió a pesar de que Quijano Semino le había enviado los padrinos (creo que eran el Cnel. Alsina, el Cnel. Tidona y otro).

Luego de este tema caballeresco, y que tiene que ver con el honor y la dignidad de las personas y de los hombres del ejército argentino, el Vicepresidente le envió una carta membretada del Senado de la Nación pidiéndole disculpas y aclarando que Quijano Semino no era el delator del supuesto complot.

Estas disculpas, a modo de retractarse de lo dicho al país, no tuvo la más mínima prensa para lavar el buen nombre y honor ante la opinión pública y sus pares, y fue uno de los tantos ejemplos que el Tte. Cnel. Quijano Semino dejó al país y a sus hijos.

Saludo a Ud. atte.
Dr. Rafael Quijano Semino

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