Sobre el modo de interpretar los tangos

From: Diego
Sent: Jueves 11 de Diciembre de 2003 12:48
Me dirijo a ustedes para pedirles el analisis de un bello tango: Nocturna, de Julián Plaza.
Necesito saber qué quiso transmitir el autor con esta obra, en qué pensó, etc.
Lo necesito porque lo interpretaré junto a mi grupo vocal en el Certamen Pre Cosquín próximo
a realizarse. Es difícil para ser interpretado a capella (solo vocal), pero lo haremos bien. Al ser
un tango sin letra, necesitamos el análisis de la obra. Si ustedes me lo pueden facilitar se los agradeceré de corazón.
Mis más cordiales saludos.

Estimado Diego:
Ante todo, lo felicito por su participación en el Pre Cosquín 2004. Respecto de su pregunta, creo
que no puedo hacer un análisis que vaya más allá de lo que usted mismo y su grupo perciban desde
su propia sensibilidad artística.

Toda obra de arte es también en cierto modo un test proyectivo, en el sentido de que actúa
como un poderoso estímulo para la imaginación de quien la contempla o la escucha.

Una escultura, un cuadro, una melodía, un poema, un tango, proponen una pluralidad de significados que incluye no sólo aquellos que concuerdan con la intención del artista, sino también los que percibe cada persona desde su propia manera de darle significación a los datos de sus sentidos.

No tenemos prácticamente sensaciones puras, sino percepciones. Esto significa que además de registrar información pasivamente, como puede hacerlo una cámara fotográfica o un grabador de sonido, nuestro intelecto estructura esa información activamente atribuyéndole un significado que
puede ser muy diferente para una persona o para otra.

La idea de un intelecto que es no sólo receptor pasivo sino también -y sobre todo- activo, proviene
de Artistóteles, que utilizó la expresión intelecto agente para referirse no sólo a la capacidad de abstracción que nos permite llegar a concebir conceptos generales, sino también a la tarea de discriminar entre distintos estímulos para, por ejemplo, percibir el sonido de un solo instrumento
entre el conjunto de una orquesta.

En la década de 1920 los psicólogos alemanes Ehrenfels, Koffka, Wertheimer y Köhler elaboraron
la teoría de la Gestalt (figura o forma, en alemán) que desarrolla con un sólido fundamento científico experimental las intuiciones aristotélicas. Puede decirse que los conceptos de la Gestalt están implicados en forma manifiesta o sobreentendida en todo análisis de la percepción estética.

Esta reflexión sobre el tema de lo que pensó o quiso transmitir el autor de Nocturna pretende decir,
en síntesis, que la percepción que usted y su grupo van desarrollando a medida que se compenetran
de la obra y descubren sus posibilidades y matices de expresión, constituye un significado tan auténtico como el que pudo haber tenido en la intención originaria de su autor.

Toda obra de arte establece un vínculo entre personas cuya intencionalidad puede de hecho diferir.
Se trata de un encuentro de sensibilidades, que según las circunstancias puede enriquecer o desmerecer la obra del autor, pero que en todo caso no la copia, sino que la interpreta, es decir que en cierta forma la re-crea, la vuelve a poner en acto como el eco producido en un espíritu como respuesta al estímulo que le ha proporcionado otro espíritu.

Ese es el significado -obvio por lo usual- de que la intervención de su grupo será anunciada como
una interpretación, expresión que hace justicia al aporte que harán ustedes al ofrecer una versión puramente vocal -o como usted dice, a capella- de la milonga de Julián Plaza.

El aporte de los intérpretes llega en ocasiones a ser tan decisivo que constituye de por sí una nueva manifestación artística. Baste mencionar el embellecimiento notorio que el mágico modo de cantar de Carlos Gardel proporciona a tangos de melodía sencilla y letra elemental, o el realce que alcanza la expresión de Roberto Goyeneche cuando interpreta el mensaje de "Fuimos", enmarcado por el arreglo orquestal de Raúl Garello. La melodía de José Dames contiene en potencia -diría Aristóteles- las riquezas armónicas y contrapuntísticas que pone en acto la orquestación de Garello, y asimismo la poesía de Homero Manzi nos revela, dicha por Goyeneche, matices de significado y de dramaticidad que podrían resultar agradablemente imprevistos incluso para su propio autor.

Muchas obras de Astor Piazzolla que por su vuelo sinfónico se alejan de la tesitura del tango clásico, recuperan su profunda esencia tanguera al ser interpretadas por la orquesta de Aníbal Troilo. "Piazzolla no sabe nada de lo mío", ha dicho lapidariamente Pichuco; lo que significa simplemente que Piazzolla intenta expresar con sus obras una concepción estética muy diferente a la suya, a la que sin embargo Troilo no distorsiona cuando la ubica en el marco de su propia concepción de lo tanguero.

Si así no fuera, sería también inaceptable proponer una versión solamente vocal de "Nocturna",
dado que ni esta milonga ni ninguna otra obra del género tango se ha escrito originariamente para
ser interpretada sólo por la voz humana.

Espero que estas reflexiones sean una mínima contribución para que la intervención de su grupo en
el Pre Cosquín sea un éxito, originado en que se entreguen, con la confianza que otorga el ejercicio perseverante, a la expresión más intensa y vital posible de lo que legítima y sinceramente han construido a partir de la hermosa obra de Julián Plaza.

                                                                                                Conrado De Lucia