“El radicalismo en la encrucijada”

   Con ese título el Dr. Roberto Rodríguez Vagaria dio una charla en el Foro de la Ciudad del Club del Progreso el día 20 del corriente. Ante su apología de la Unión Cívica Radical que, en algunos momentos, alcanzó el tono de un discurso de barricada, hice algunos comentarios que amplío a continuación:

    En una reciente declaración, Ricardo Alfonsín afirmó que “su padre era el más peronista de los radicales”.  Si eso fuera cierto, cuál fue la razón de Raúl Alfonsín de oponerse al acuerdo Perón-Balbín, acuerdo que hubiera evitado los males que se sucedieron: presidencia de Isabelita, crímenes de la Triple A.  Se repitió, así, el error incurrido por el radicalismo al rechazar la propuesta que Perón le hiciera a Amadeo Sabattini de integrar la fórmula electoral ofreciéndole al Partido todos los cargos desde la vicepresidencia para abajo.

   Si bien fue muy encomiable la decisión de enjuiciar a los uniformados participantes de la última dictadura, Raúl Alfonsín debió haber seguido el consejo de Raúl Borrás, su ministro de Defensa, de procesar sólo a las cúpulas   - tal como se hizo en el Juicio de Nuremberg-  lo que hubiera evitado el rechazo de la corporación militar y los renunciamientos de Obediencia Debida y de Punto Final.

    Ernesto Sábato no era la persona más indicada para presidir el juicio a las juntas militares dado que en su entrevista con el dictador Videla expresó que lo que el país necesita es un derramamiento de sangre.

   Durante su gestión,  Alfonsín perdió lastimosamente el tiempo en actividades no prioritarias tales como el cinturón ecológico y los proyectos de divorcio, de reforma de la Constitución y  de traslado de la capital.

   Después de haber renunciado a concluir su mandato, y vuelto al llano, Alfonsín tuvo la imperdonable aflojada de acordar con Menem el funesto Pacto de Olivos.

   Cuando se mencionan los nombres de los asesinados durante la presidencia de Fernando de la Rúa se omite incluir el suicidio del Dr. René Favaloro, quien tomó esa determinación angustiada por no poder pagar las cuentas de su Fundación debido a la morosidad del gobierno en pagarle sus facturas.

   Tal vez por comparación con los desgobiernos que le sucedieron, Alfonsín ha sido endiosado aunque su gobierno resultó, como se titula el libro de Joaquín Morales Solá, un “asalto a la ilusión”.

                                                                                                                              Carlos A. Manus
                                                                                                                             
Noviembre de 2013
                                                                           
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