¡Queremos preguntar, queremos preguntar...!

                                                                                            Publicado por Rudy en el suplemento "Sátira 12"
                                                                                            del diario Página 12, sábado 23 de enero de 2016

¿Cómo le va, querido lector? ¡Vio, esta vez le decimos “querido”! Es porque lo queremos, y porque creemos que vivimos unos tiempos donde es muy importante rescatar el real sentido de las palabras. O sea, cuando uno quiere a alguien, decirle que lo quiere.

Usted se preguntará a qué viene todo esto. Y nosotros también. Nos preguntamos, nos preguntamos, y no paramos de preguntarnos. Mire, lector, desde el domingo 25 de octubre, ¡y no le digo desde el 22 de noviembre! del año pasado, que lo nuestro es una pregunta que no para. ¡Ya no sabemos qué hacer con tantas preguntas:

Y así, preguntas, preguntas, preguntas, que no paramos de hacer, de hacernos, de hacerle.

Y hablábamos, lector, de las palabras, de que ahora “reprimir” se dice “hacer ejercicio”, mientras que “militantes” se dice “grasa”, con lo cual, “la represión a las protestas sociales”, no sería otra cosa que “hacer ejercicio para bajar la grasa”.

¡Guarda con las palabraas!

Y mientras tanto, los globos amarillos inundan el país con su revolución del amor. Todo lo que divide, dividiese o diviriola, lo sacan. Y parece que algunos billetes que circulan no ayudan a sostener la paz entre los argentinos. El de Evita, por ejemplo.

¡Evita trataba de darles dinero a los más humildes, con la excusa de que eran quienes más lo necesitaban! ¿De dónde sacó semejante idea?

Todos sabemos que los más ricos, necesitan más dinero. Que no es lo mismo “Un plato de comida y el bondi para ir a trabajar, más alguna cosita para los chicos”, que “la casa, la fábrica, los autos, el country, las clases de golf, los empleados, la mucama, el chofer, los colegios privados de los chicos, los viajes en primera, los guadaespaldas, la casa en Punta, y todo lo que una familia pudiente tiene que considerar a la hora de hacer las cuentas.

Evita no lo sabía, ¡pero Mauricio lo sabe muy bien! Y por eso tiene un plan económico absolutamente equitativo, donde cada uno va a recibir lo que necesita. Los desocupados, por ejemplo, no reciben nada, si no tienen que trabajar, ya son felices. Y los muy ricos, que tienen que afrontar tantos gastos, reciben todo, o casi todo. ¡Es casi comunista este plan, vean!

Además, el billete de Evita les haría creer a los humildes que “es su derecho tener 100 pesos”, mientras que el de Roca significa “confórmense con estos 100 mangos, que si no... voy a “hacer ejercicio” con ustedes.

Para que todo funcione bien se necesitan nuevos billetes. Que no reflejen nuestras divisiones, sino nuestra suma, nuestra multiplicación, nuestra raíz... cuadrada.

Rudy
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