Herida, conozco tu camino sinuoso,
conozco tu táctica: esconderte en cada recodo
acechando al alma desprevenida.
Pero advierto tus garras, tus espinas mortales,
soy blanco de tus flechas, receptora de tus marcas.
Y porque no te temo, no esquivo tus puñales de sangre.
...A veces llevo tu sello...

Dolor, conozco tu tempestuosa llegada,
tu rayo pasajero destructor de sentimientos,
tu ansia devoradora de esperanzas.
Pero advierto tu caricia funeraria: rastrillo en el corazón,
desierto en el alma,
destierro del espíritu: lecho de piel y huesos.
Y porque no te temo, te desafío.
...A veces llevo tu nombre...

Amor, conozco tu purpúreo alboroto,
tu recorrido pujante buscando entradas,
advierto tus señales turbulentas y abro puertas;
tramo de vida transformada: tierra que se vuelve aire,
agua que deviene en fuego,
invierno que se torna en verano...
Pero también conozco tus máscaras,
tus facetas cruciales: Amor-Herida, Amor-Dolor
Y porque te temo, me escondo y me repliego.
...A veces llevo tu ausencia...

                                  Patricia Begino
                                   
 (Rosario, Pcia. de Santa Fe)

Volver a Poemas
Volver a la página principal