De: Juan Pedro Domestico
Enviado: Jueves 28 de abril de 2005  18:20
Buenas tardes, señor Conrado.
Le comento que encontré su página de casualidad, luego de buscar a través del Google sobre Elvino Vardaro. Como en la página 9 o 10 del Google apareció su página. Lo primero que vi fue una carta de Jaime Goldstein, que está en EEUU y le enviaba una poesía para que usted la corrija. Viendo eso y apreciando su generosidad y sus ganas de enseñar quiero pedirle si puede leer la prosa que escribí para mi viejo.
Le comento que tengo muchas ganas de escribir un libro, pero creo que no soy talentoso, ni tengo pasta para eso. Tambien quisiera aprender bandoneón, pero seguro que no tengo talento... en resumen: me gustaria saber tocar el bandoneón, cantar tangos y escribir... pero no tengo talento para nada de eso. Lo que sí me sobra es perseverancia... y por eso algo voy a intentar.
Desde ya le agradezco la mano que me pueda dar y le digo que tiene un discípulo, tal vez no el que usted querría pero uno al fin.
Saludos
Juan Pedro Domestico
Ing. en Telecomunicaciones

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Texto original:
                                                                A mi viejo

Me enseñaste muchas cosas. Nunca dejaste que ella, la ignorancia, me alcance. Me educaste para ser un ser humano internacional. Poder tener una raíz fuerte para poder sacarla de la tierra y poder sembrarla en otra. Me inculcaste el deporte y el estudio, pero nunca me obligaste a ser el mejor, ni a hacer algo que no quiera, todo lo contrario, siempre me incentivaste a hacer lo que quiera. Escucho Adiós Nonino y me hubiese haber podido escuchar esa canción con vos al lado. En verdad tuve la suerte de poder escucharla a tu lado, pero todavía era chico y no tenía las ideas que tengo ahora.

En este momento, a la edad de treinta y dos años, siento mucha falta, pero no como padre, sino como mi mejor amigo, como El Amigo. Para poder discutir y charlar todas las cosas que me suceden, y todo lo que pienso de la vida. Porque vos eras el único con el que podía hablar de la vida y el único que podría entenderme lo que pienso y siento. Porque los demás nunca me entenderían. Vos me entendiste siempre, y estoy seguro de que aunque no compartas sobre algún asunto, de cualquier modo me entenderías. Creo que eso necesitan todos los seres, alguien que los entienda. No importa si comparten o no, pero por lo menos entender que lo que otro piense o sienta no es una locura, no es una idiotez. Es algo que puede ser.

Así es querido viejo. En este momento de mi vida me haces falta como mi mejor amigo. Todavía me acuerdo del día en que me recibí y que el idiota de la facultad no quiso dejar que recibiera el diploma de tus manos porque dijo que no podías porque no tenías un título. Pobres idiotas, no saben que vos eras doctor de la calle, y todo lo que eso significa. Pobres ratas de universidad, que no tienen idea lo que vos fuiste y lo que vos sabías, y todo lo que no fuiste, porque la vida te puso en otros caminos. Todavía me siento un idiota, al recordar las líneas que había escrito para decir el día que me dieran el diploma, y que nunca las dije. ¿Por qué fui tan idiota?

Como dice José Angel Trelles en la canción que él le puso letra: "...es el amigo que hoy necesito".

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Texto con correcciones (indicadas con letras itálicas):

                                                                 
A mi viejo

   Me enseñaste muchas cosas. Nunca dejaste que ella, la ignorancia, me alcanzara. Me educaste para que me convirtiera en un ser humano cosmopolita, un ciudadano del mundo. Que desarrollara una raíz fuerte para poder sacarla de la propia tierra y poder sembrarla en otra. Me inculcaste el interés por el deporte y el estudio, pero nunca me obligaste a ser el mejor, ni a hacer algo que no quisiera. Todo lo contrario, siempre me incentivaste a hacer lo que quería. Cuando escucho "Adiós, Nonino" siento que me gustaría poder escuchar esa canción de nuevo, junto a vos. Cuando tuve la suerte de poder escucharla al lado tuyo todavía era chico y no tenía las ideas que tengo ahora.

   En este momento, con treinta y dos años, siento mucho que me faltes, pero no como padre sino como mi mejor amigo, como El Amigo, para poder discutir y charlar sobre todas las cosas que me suceden, y sobre lo que pienso de la vida. Porque vos eras el único con el que podía hablar de esos temas, y el único que podría entender ahora lo que pienso y lo que siento. Porque los demás nunca me entenderían. Vos me entendiste siempre, y estoy seguro de que aunque no compartas mi opinión sobre algún asunto, de cualquier modo igual me entenderías. Creo que eso es lo que necesitamos todos: alguien que nos entienda. No importa si están o no de acuerdo, pero que al menos acepten que lo que otro piensa o siente no es una locura ni una idiotez, sino algo que puede ser.

   Así es, querido viejo. En este momento de mi vida me haces falta como mi mejor amigo. Todavía me acuerdo del día en que me recibí y, que el idiota de la Facultad no quiso permitir que recibiera el diploma de tus manos porque según él no podías, porque no tenías un título. Pobres necios, no saben que vos eras doctor de la calle, con todo lo que eso significa. Pobres ratas de universidad, que no tienen idea de lo que vos fuiste y lo que vos sabías, y de todo lo que no fuiste porque la vida te puso en otros caminos. Todavía me siento dolorido cuando recuerdo las líneas que había escrito para decirlas el día en que me dieran el diploma, y que nunca pronuncié. ¿Por qué no me atreví a hacerlo?

   Como dice José Angel Trelles en la canción a la que él puso letra: "...es el amigo que hoy necesito".

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   Estimado Juan Pedro:
   Como puede apreciar por las correcciones sugeridas, no tiene usted usted dificultades mayores para expresarse. Hay algunos errores en las preposiciones, conjunciones y demás nexos –cuya finalidad es la de facilitar la lectura y la comprensión del significado–. En varias oraciones he agregado términos o giros que, aunque están presentes en la mente de quien escribe, no han sido expresados y obligan al lector a suponerlos o incluso a completarlos con su propia interpretación. Por supuesto que su texto es suyo, y las expresiones que le he agregado son solamente sugerencias que usted podrá aceptar o reemplazar.

   Como usted me dice que tiene mucha perseverancia, no le resultará demasiado arduo releer cada página luego de algunos días o semanas, para ponerse en la misma situación de un lector que desconoce cuáles eran los pensamientos e ideas del autor en el momento de escribir. Entonces notará con facilidad los giros incompletos, la puntuación que puede cambiarse para mejorar la fluidez de la lectura, las ideas que parecían evidentes –y por esa causa no fueron expresadas o redondeadas–, pero cuya falta se percibe con claridad al releer el texto algún tiempo después del momento de su producción.

   Le sugiero que realice una y otra vez el ejercicio de corregir y reescribir, y sobre todo, de quitar lo superfluo, aunque esté bellamente escrito. Es decir, resista la tentación de enamorarse de sus mejores frases, y descártelas sin vacilar si al quitarlas el texto mejora en claridad y concisión.

   Suelo decirles a mis alumnos que comprendo perfectamente sus dificultades, porque las sigo experimentando cada vez que me pongo a escribir. En estos mismos párrafos he tenido que hacer más de una docena de modificaciones: reemplazos de términos y giros, cambios en el orden sintáctico de cada oración, y hasta de ubicación de las comas y guiones, para que el ritmo que la puntuación impone al lector coincida lo más ajustadamente posible con el que deseo dar al escrito. A falta de mejores talentos, es la única manera que conozco de escribir correctamente, y lo considero una actitud de respeto e incluso de cordialidad hacia quien va a tener la gentileza de leer lo que he escrito.
     
                                                                                                                                  Conrado De Lucia

De: Ing. Juan Pedro Domestico
Enviado: Lunes 02 de mayo de 2005   10:54
Estimado Sr. Conrado:
Primero quiero agradecerle por su tiempo y dedicación para mí. Acabo de leer las correcciones que hizo y me parecen excelentes.
Dan mas cuerpo al texto. Lo voy a releer varias veces. Tengo otros textos que le voy a enviar mas adelante, luego de corregirlos.
Desde ya le agradezco inmensamente sus enseñanzas, su tiempo y dedicación.
Muchas gracias
Un abrazo
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