From: Pablo G.
Sent: Viernes 14 de abril de 2006    2:18
Sres. de Terapia Tanguera:
Les envio este humilde texto, ya que me agradaría mucho recibir su opinión acerca de él. Soy un gran aficionado a la poesía y, si bien es mucho lo que escribo, nunca me animé a mostrar mis obras. Confío ciegamente en su amplio criterio y sus vastos conocimientos en el tema, por lo que quedo expectante a la espera de su respuesta. Aprovecho ademas para felicitarlos por su programa, del cual soy fiel seguidor, no sólo por los enriquecedores comentarios, tanto literarios como filosóficos, sino también porque, por ser porteño, soy un amante del tango.
Saluda a Uds. Muy atte
Pablo G.
Bahia Blanca

          Engaño

De este cielo que maquilla el horizonte
con tormentas de tristezas por venir,
qué porción han sabido arrebatar tus ojos,
y de cuánta lluvia se han embebido tus lagrimales…
Recuerdo de silencios más profundos,
de soleadas tardes en los paisajes de la frágil memoria;
¿cuántos de ellos eran reales, cuánto amor fue correspondido...?
Mentiras que pendían al filo de tus labios, mezclando el carmín
con el ébano de tu ascendencia bendita.
¿Eras tan hermosa, fuimos tan felices?
Laberintos lúgubres en las celdas del recuerdo,
imágenes difusas, aromas vagos, y el tiempo
mitigando dolores y embriagando la conciencia…
Soy dueño de tu recuerdo.
Tan solo eso y la nada, cobijada en los largos bolsillos del gabán                                                                            [de la ilusión…
Amo la melancolía que me da tu recuerdo
y la sabiduría de haberme sabido amado…
Tal vez lo sepa por las heridas,
o quizás sea el cruel engaño de los años.
                                                                       Pablo G.

        Engaño (Versión original)

De éste cielo que maquilla el horizonte
con tormentas de tristezas por venir,
qué porción han sabido arrebatar tus ojos,
y de cuanta lluvia se han embebido tus lagrimales…
Recuerdo de silencios más profundos,
de soleadas tardes en los paisajes de la frágil memoria.
¿Cuántos de ellos eran reales, cuanto amor fue correspondido…?
Mentiras que pendían al filo de tus labios, mezclando el carmín                                        [con el ébano de tu ascendencia bendita.
¿Eras tan hermosa, fuimos tan felices?,
laberintos lúgubres en las celdas del recuerdo,
imágenes difusas, aromas vagos y el tiempo,
mitigando dolores y embriagando la conciencia…
Soy dueño de tu recuerdo.
Tan solo eso y la nada, cobijada en los largos bolsillos del gabán                                                                                          [de la ilusión…
Amo la melancolía que me da tu recuerdo
y la sabiduría de haberme sabido amado…
Tal vez lo sepa por las heridas,
o quizás, sea el cruel engaño de los años.
      

 

 

 

Estimado Pablo:
En lo formal, su original ha requerido unas pocas correcciones gramaticales: algún acento de más o de menos, unos signos de puntuación de ubicación opinable. El contenido es acertadamente expresivo, y propone un clima y un tono adecuados para el tema que desarrolla.
Quizás podría reemplazarse "lagrimales" por "párpados". El ritmo, apenas perceptible, no resultaría afectado por la palabra esdrújula.
También se podría evitar la proximidad de las "ñ" del último verso, tal vez extendiendo el final.
El verso libre permite ambas modificaciones, ya que no existe la limitación impuesta por la métrica o por el número de versos de la estrofa.
Lo saludo cordialmente,
Conrado
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