De: Podeslilas (Capital Federal)
Miércoles 28 de Abril de 2010   09:19
Estimado Conrado:
Mucho tiempo que no me conecto con Ud. ¿Cómo se encuentra? Yo estoy bien, siempre trabajando mucho.
Escribo todo el tiempo, y como resultado de ello, me complace comunicarle que mi poemita "Infancia"
ha resultado finalista en el II Concurso de Poesía y Cuentos Breves de la editorial "Ruinas Circulares".
Un saludo afectuoso.

 

INFANCIA

Agua quieta del espejo.
Musgo de los tapiales.
Escalón del patio.

Olor de hinojos a la hora de la siesta.
Rastros en el suelo.
La tierra, la tierra era el sendero
hacia la estación del juego y los aromos.

Yo me hamacaba desde la luna inmensa del verano
Hasta el cóncavo cielo del invierno,
Desde la luna blanca de las carreteras
sobre la ciudad de juguete
Por encima de sus casas
de cartón pintado.

Yo me hamacaba y estrujaban mi pecho
mugidos como campanarios sonando el Angelus
desde campo incierto.

Y cuando, repentinamente, la lluvia se caía
sobre los geranios,
corría hasta la esquina lustrosa
como el mundo desconocido.

Un farol antiguo en el centro proyectaba mi sombra.
Mi sombra sola.

Enorme.

                                                  Podeslilas
                                                  Buenos Aires, 2009

      Infancia

Agua quieta del espejo.
Musgo de los tapiales.
Escalón del patio.

Olor de hinojos a la hora de la siesta.
Rastros en el suelo.
La tierra, la tierra era el sendero
hacia la estación del juego y los aromos.

Yo me hamacaba desde la luna inmensa del verano
hasta el cóncavo cielo del invierno,
desde la luna blanca de las carreteras
sobre la ciudad de juguete,
por encima de sus casas
de cartón pintado.

Yo me hamacaba, y estrujaban mi pecho
mugidos como campanarios sonando el Angelus
desde el campo incierto.

Y cuando, repentinamente, la lluvia se caía
sobre los geranios,
corría hasta la esquina, lustrosa
como el mundo desconocido.

Un farol antiguo en el centro proyectaba mi sombra.
Mi sombra sola.

Enorme.

                                                     Podeslilas
                                                     Buenos Aires, 2009

Comentario

   Formalmente he propuesto unos pocos cambios en la puntuación; algunos requeridos por la sintaxis y otros que intentan favorecer la comprensión del texto. Asimismo he agregado el artículo en el verso "desde el campo incierto", para quitar imprecisión a la frase y mejorar también el ritmo con el añadido de una sílaba.

   Desde el primer verso "Infancia" ofrece numerosas cenestesias que introducen al lector en el mundo mágico de la infancia, poblado de formas, aromas y visiones nuevos. La niña describe al mundo objetivo que la rodea, y a la vez lo enriquece con su imaginación. La tensión estética del poema se va acentuando, y culmina acertadamente con la imagen de la sombra, agigantada por la subjetividad infantil.

   El poema me recuerda a Chico Carlo y a las imágenes que crea Juana de Ibarbourou con la mancha en la pared de su cuarto, que cada noche contempla desde el lecho. La impronta de la vivencia infantil me trae también a la memoria a Baldomero Fernández Moreno y su poema "La torre más alta", a la que el poeta recuerda así desde los ojos asombrados de su infancia.

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