De: A.B.S. (Valencia, España)
Enviado: Martes 08 de Diciembre de 2009 14:08

Me encanta escribir pero me gustaría que alguien que sepa criticara uno de mis textos.
Muchas gracias por adelantado. La página es genial. Un saludo.

 

             A Rocío

   Tú, buceadora de fondos maternos,
jugando en todos los ratos suyos
–de tu madre, causa de sus orgullos–,
promesa onírica en mundos externos.

   Imagino ya tus brillos paternos:
los ojos, el pelo, hasta tus murmullos
–prestados no son: ahora son tuyos–,
para alcanzar tus afanes modernos.

   Ya llevas cuatro meses de existencia,
de nado bajo el ritmo rumor río;
cinco quedan de curiosa vivencia.

   Al nacer te espera este poema mío,
un verbo con tu nombre, y la licencia
para ser feliz. No es poco, Rocío.
                                                                   A. B. S.

 

Estimado Alfonso B.S.:

   Solamente modifiqué algunos rasgos de puntuación, para facilitar la comprensión y, por consiguiente, resaltar mejor la belleza de su poema.

   "Brillante", es el único comentario que pronuncié en voz alta desde la primera lectura de "A Rocío". No se trata de una exclamación gratuita, sino de una calificación que reitero al releerlo, con un placer que trasciende lo meramente literario o estético.

    Es que cuando un poema es auténtico verdaderamente brilla, porque ilumina la realidad con una luz nueva que antes de su lectura no habíamos percibido –ni siquiera sospechado– quienes no tenemos el don de la poesía.


Comentarios formales:

   Al igual que en todo texto en prosa, corresponde emplear una sangría de pocos espacios al comienzo de cada estrofa.

   Si bien ha existido la modalidad de iniciar todos los versos con mayúscula, el criterio actual, tanto en un poema como en un texto en prosa, es utilizar mayúsculas solamente al comienzo de la oración y a continuación de un punto.

   Del mismo modo, la puntuación debe incluir los mismos signos que se utilizarían en una prosa. Con esto se busca facilitar una entonación correcta de la lectura, y en consecuencia una comprensión más inmediata del contenido, que en un poema ya resulta difícil de suyo por la utilización de términos en sentidos nuevos o infrecuentes.

   Como la puntuación es el rasgo formal que admite más variantes sin dejar de ser correcta, se ha optado por colocar rayas en vez de paréntesis para indicar aquellos incisos –comentarios– que están fuera del discurso principal.

   Por precisión formal se han colocado también dos puntos (:) y puntos y coma (;) en donde cabría, con menos propiedad sintáctica, poner solamente comas.

   La manera más sencilla de comprobar lo oportuno –ya que no necesariamente más correcto– de la puntuación de un poema es escribirlo uniendo sus versos como si se tratara de una prosa. Se evidencia entonces que se requiere incluir o suprimir determinados signos, cuya necesidad o superfluidad resultaba poco visible por la distribución en versos separados.

   Transcribo a continuación la versión original del poema y luego –con la salvedad de que se trata de un ejercicio puramente didáctico, y aun con el riesgo de opacar su belleza–, la forma prosaica de sus versiones original y corregida.

Versión original:

A Rocío

Tú, buceadora de fondos maternos
Jugando en todos los ratos suyos
De tu madre, causa de sus orgullos
Promesa onírica en mundos externos

Imagino ya tus brillos paternos
Los ojos, el pelo; hasta tus murmullos
Prestados no son, ahora son tuyos
Para alcanzar tus afanes modernos

Ya llevas cuatro meses de existencia
De nado bajo el ritmo rumor río
Cinco quedan de curiosa vivencia

Al nacer te espera este poema mío
Un verbo con tu nombre y la licencia
Para ser feliz, no es poco, Rocío

A Rocío (Versión original prosificada)
Tú, buceadora de fondos maternos Jugando en todos los ratos suyos De tu madre, causa de sus orgullos Promesa onírica en mundos externos
Imagino ya tus brillos paternos Los ojos, el pelo; hasta tus murmullos Prestados no son, ahora son tuyos Para alcanzar tus afanes modernos
Ya llevas cuatro meses de existencia De nado bajo el ritmo rumor río Cinco quedan de curiosa vivencia
Al nacer te espera este poema mío Un verbo con tu nombre y la licencia Para ser feliz, no es poco, Rocío

A Rocío (Versión corregida y prosificada)
  Tú, buceadora de fondos maternos, jugando en todos los ratos suyos –de tu madre, causa de sus orgullos–, promesa onírica en mundos externos.
  Imagino ya tus brillos paternos: los ojos, el pelo, hasta tus murmullos –prestados no son: ahora son tuyos–, para alcanzar tus afanes modernos.
 Ya llevas cuatro meses de existencia, de nado bajo el ritmo rumor río; cinco quedan de curiosa vivencia.
 Al nacer te espera este poema mío, un verbo con tu nombre, y la licencia para ser feliz. No es poco, Rocío.

A Rocío (Otra versión corregida y prosificada)
  Tú, buceadora de fondos maternos, jugando en todos los ratos suyos (de tu madre, causa de sus orgullos), promesa onírica en mundos externos.
  Imagino ya tus brillos paternos, los ojos, el pelo, hasta tus murmullos (prestados no son: ahora son tuyos), para alcanzar tus afanes modernos.
 Ya llevas cuatro meses de existencia, de nado bajo el ritmo rumor río. Cinco quedan de curiosa vivencia.
 Al nacer te espera este poema mío, un verbo con tu nombre, y la licencia para ser feliz; no es poco, Rocío.

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