Un pastiche de Lope de Vega

From: Tomás Ballesteros Jiménez
Sent: Jueves 22 de febrero de 2007   17:01
Hola, he descubierto éste foro por casualidad, soy autodidacta y muy aficionado a la poesía, sobre todo la satírica, y tengo hechas muchas cosas, pero en realidad no tengo una referencia clara sobre si lo hago bien, mal, ó regular, por éso le envío un soneto para que lo valore.

Versión original:

He aceptado el difícil desafío,
de componer un soneto en un instante,
y aunque sé que ya Lope lo hizo antes,
si lo cumplo, será mérito mío.

Hecho el primer cuarteto, aún no confío
en poder encontrar la consonante,
que lleve éste segundo hacia adelante,
pero una vez hallada, yo me río.

Confieso que hasta hoy nunca pensé,
que pudiese llegar a los tercetos,
y salir del primero por mi pié.

Terminar el segundo, es ahora el reto,
y aunque en ello he dejado hasta la piel,
aquí termino por fín dicho soneto.
                                                 
                                                 Tomás Ballesteros


Correcciones:

Hay una sílaba de más en el segundo verso, que podría ser
"de escribir un soneto en un instante", o "de lograr un soneto en un instante", etc.
Quitando dos comas en el primer cuarteto su lectura gana en fluidez:

          He aceptado el difícil desafío
          de componer un soneto en un instante,
          y aunque sé que ya Lope lo hizo antes,
          si lo cumplo será mérito mío.

Igualmente sobra una coma en el segundo:

              
Hecho el primer cuarteto, aún no confío
         en poder encontrar la consonante
         que lleve éste segundo hacia adelante,
         pero una vez hallada, yo me río.

Este terceto no debe llevar ninguna coma.
El monosílabo "pie" no lleva acento:

         Confieso que hasta hoy nunca pensé
         que pudiese llegar a los tercetos
         y salir del primero por mi pie.

En el segundo terceto hay una coma de más.
Sobra una sílaba en el último verso.

"Dicho" es término de connotaciones más jurídicas o comerciales que poéticas. Y está impropiamente usado, ya que significa
que se está aludiendo a otro soneto, y aquí se trata de una autorreferencia.
Lo correcto sería simplemente: "aquí termino
al  fin este soneto.", o –para evitar la reiteración de palabras que comienzan con "a"–: "ya termino por fin este soneto."
Para evitar la reiteración del verbo "terminar", se lo puede cambiar por "concluir"

            
 Terminar el segundo es ahora el reto,
         y aunque en ello he dejado hasta la piel,
         aquí concluyo al fín este soneto.

Versión corregida:

He aceptado el difícil desafío
de escribir un soneto en un instante,
y aunque sé que ya Lope lo hizo antes,
si lo cumplo será mérito mío.

Hecho el primer cuarteto, aún no confío
en poder encontrar la consonante
que lleve éste segundo hacia adelante,
pero una vez hallada, yo me río.

Confieso que hasta hoy nunca pensé
que pudiese llegar a los tercetos
y salir del primero por mi pie.

Terminar el segundo es ahora el reto,
y aunque en ello he dejado hasta la piel
aquí concluyo al fín este soneto.
                                                 
                                                 Tomás Ballesteros

Comentario


  Antiguamente se iniciaba todos los versos con mayúsculas y se los concluía con una coma, pero el criterio actual –en obsequio del lector– es que la puntuación de un poema no debe diferir de la de un texto en prosa: se deben incluir los signos necesarios y suficientes para que la lectura resulte correcta. (v. Diccionario panhispánico de dudas, p.423, 2ª col, supra).

  La belleza formal de un poema surge de la combinación de sus sílabas, de la existencia de oportunas sinalefas –admitiendo los hiatos en lo posible sólo cuando se correspondan con el uso habitual del lenguaje–, de la sucesión armónica de las vocales, de la agrupación de las consonantes licuantes y líquidas y de otros aciertos que a veces surgen de un mero azar afortunado y otras veces gracias a la intuición poética y al dominio del oficio por parte del autor.

  El énfasis, la entonación, el ritmo, están en parte establecidos por la forma del poema, y en parte dependen del tono de su contenido. En el caso de un soneto humorístico la lectura en voz alta conlleva un cierto tono zumbón, que suele reforzarse marcando deliberadamente las rimas y haciendo pausas entre los versos. Cuando se abusa de estas pausas se produce el lamentable "estilo Gagliardi", que se aproxima al del recitado escolar: "En el cielo las estrellas, en el campo las espinas".

El tema de este soneto, pastiche del célebre de Lope de Vega, es solamente adecuado para ejercitarse en la resolución de dificultades formales. En el link que antecede se lo puede leer, acompañado de otro soneto de Pedro de Espinosa, útil para ejercitarse escribiendo "monstruos" semejantes.

  Aún recuerdo de memoria el de Lope porque tuve que aprenderlo –y lo agradezco– en la escuela secundaria. Hace más de tres décadas memoricé también el de Espinosa, sólo para ver cuánto tardaba en aprenderlo. Fueron ocho minutos, y a lo largo de los años muchas veces lo he recitado en mis clases de filosofía para mostrar que la corrección formal y lógica es un requisito indispensable, pero no implica necesariamente un contenido significativo.

  Por otra parte, memorizar toda clase de textos –en el caso de los poemas, la métrica y la rima lo facilitan– va acrecentando en el inconsciente un caudal de estructuras formales, giros y otros recursos que contribuyen a mejorar la redacción tanto en verso como en prosa. Como es sabido, ser un buen lector –cuantitativamente, pero sobre todo cualitativamente– ayuda a ser un buen escritor.

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